Centramos el mes de noviembre en la visibilización de la Esclerodermia

Dentro de la campaña lanzada por el Sindicato de Técnicos de la Enfermería, “SAE con las enfermedades raras”, vamos a dedicar el mes de noviembre a la Esclerodermia, una patología crónica, degenerativa y discapacitante que afecta principalmente a mujeres de entre 30 y 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Existen dos tipos de Esclerodermia, la localizada, que daña únicamente la piel, y la sistémica, en la que, además de la piel, se ven afectados órganos internos vitales como el pulmón o el corazón, entre otros, variando mucho los síntomas entre los pacientes, lo que hace que nos encontremos ante una patología muy amplia y compleja en la que debe intervenir un equipo multidisciplinar.

En Corner Salud, nos preocupamos por todos los padecimientos que afectan a nuestros pacientes, pero más aún, en tratar de investigar para aliviar a aquellas personas que sufren las llamadas enfermedades raras y tener un mejor conocimiento de cada una para intentar contrarrestarlas.

¿Qué es la Esclerodermia?

La Esclerodermia es una enfermedad crónica, autoinmune, incluida dentro de las enfermedades reumáticas, que aparece por una sobreproducción de colágeno que lleva al endurecimiento de la piel.
Normalmente, afecta a 3 de cada 10 mil habitantes, siendo más frecuente entre mujeres de entre 30 y 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Causas

Su causa es desconocida, pero estudios actuales apuntan a un origen multifactorial en el que se ven implicados tanto factores genéticos como ambientales.

Síntomas y signos

En algunas ocasiones afecta exclusivamente a la piel, pero en la mayoría de los casos, también se ven afectados órganos internos como el corazón, los pulmones, los riñones, el estómago o los vasos sanguíneos, por lo que se trata de una enfermedad grave.
Los síntomas varían mucho de unos pacientes a otros desde su inicio y según qué órganos estén afectados, también a lo largo de su evolución. Es por tanto una enfermedad muy heterogénea.
No obstante, hay manifestaciones generales, comunes a la mayoría de los pacientes, como son el cansancio, la falta de energía, artralgias (con o sin inflamación), mialgias(con o sin pérdida de fuerza), hinchazón de manos o pérdida de peso.

Tratamiento

No existe un tratamiento curativo para la enfermedad, no obstante, los pacientes cuentan con tratamientos tanto farmacológicos como no farmacológicos, que pueden resultar muy eficaces para frenar la enfermedad y minimizar los síntomas.
En el caso de tratamientos farmacológicos, los más utilizados son vasodilatadores, inmunosupresores, inhibidores de la secreción ácida, antibióticos, etc.
En cuanto a los tratamientos no farmacológicos, juegan un papel fundamental las terapias rehabilitadoras. Por ello, dado que hay tanta variedad en el tipo y gravedad de los síntomas, es importante que cada afectado reciba cuidados individualizados por parte de un profesional experto en la enfermedad.

Más información en esclerodermia.org