El envejecimiento como factor de riesgo para el desarrollo de múltiples enfermedades

La Fundación ASISA ha patrocinado la Sesión Científica Extraordinaria “La investigación sobre el envejecimiento y sus aplicaciones médicas” que se celebró en la sede de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANM) con el objetivo de compartir los últimos avances para entender el envejecimiento como un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples enfermedades. Además, la jornada analizó las primeras aproximaciones farmacológicas desarrolladas para frenar el envejecimiento y disminuir el riesgo de aparición de las enfermedades vinculadas con la edad.

Para hacer frente a estas enfermedades, el Dr. Manuel Serrano Marugán, director del Grupo de Plasticidad Celular y Enfermedad, en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, presentó las nuevas terapias farmacológicas experimentales, ya en fase de experimentación clínica en pacientes, que son capaces de eliminar las células dañadas y frenar o revertir la progresión de diversas enfermedades degenerativas.

Entre las enfermedades vinculadas a la edad, la pérdida de audición es una de las más prevalentes: se estima que el 11% de la población de entre 44 y 54 años presenta dificultades auditivas, un porcentaje que asciende a un 50% cuando se superan los 70 años. A partir de estos datos, y utilizando las células de la cóclea como ejemplo de senescencia mitocondrial, el Dr. Antonio López Farré, profesor titular del Departamento de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, compartió los últimos avances sobre las investigaciones celulares y moleculares que abordan el estudio de la pérdida de audición vinculada al envejecimiento.

Con la Medicina Hiperbárica, se comprobó que el aporte de Oxígeno a Presión, hace que los vasos más pequeños de nuestro sistema, hagan llegar Oxígeno hasta las últimas células del cuerpo, las mismas que estarían inundado sus tejidos por el Oxígeno que comienza la función reparadora, generando un gran estímulo en las células madre que ayudan a los órganos dañados en la vejez.