“La prevención es la única forma de acabar con el alarmante crecimiento del cáncer de colon”

El cáncer de colon sigue siendo, un año más, el que mayor incidencia tiene en nuestro país. Si en 2015 se registraron 41.500 nuevos casos, para 2019 se estima que se detectará un cáncer colorrectal a 45.000 personas, según datos de REDECAN (Red Española de Registros de Cáncer).

“Es el tipo de cáncer más frecuente si sumamos la población femenina y masculina. Y la prevalencia no deja de crecer año tras año de una forma alarmante. Se conocen algunos de los factores de riesgo que lo pueden provocar, pero no la causa exacta. Este hecho, unido a que no se hace una prevención adecuada, son los motivos de este crecimiento anual en el número de nuevos casos” afirma el Dr. Gonzalo Guerra Flecha, gastroenterólogo y cirujano general y digestivo del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (www.cmed.es).

La prevención es, en palabras del Dr. Guerra Flecha, la única forma de conseguir que el número de casos de cáncer de colon deje de crecer e incluso disminuya. Una prevención efectiva pasa por la realización de pruebas que permitan ver el colon y el recto en su totalidad y eliminar posibles precursores de la enfermedad, como son los pólipos colónicos, responsables de más del 95% de los casos.

“Hablamos de la colonoscopia. Esta prueba, que ahora se hace con sedación y, por tanto, no es molesta para el paciente, nos permite ver el interior del colon y detectar cualquier tipo de lesión o pólipo. Pero además, es una herramienta terapéutica, ya que en un mismo acto conseguimos eliminar pólipos en etapas muy tempranas, antes de que tengan capacidad de malignizarse. De esta forma, no sólo eliminamos un posible foco de riesgo, sino que además, en caso de que se detecte un tumor, al hacerlo precozmente, las tasas de curación son elevadísimas, por encima del 90%” explica el especialista de CMED.

Indicaciones de colonoscopia preventiva del cáncer de colon

  • Personas sanas mayores de 50 años: el motivo principal es que en torno al 90% de las personas con cáncer de colon tienen más de 50 años. La pauta más recomendable es hacerse esta prueba cada 4 años con el fin de eliminar posibles pólipos antes de que se puedan malignizar.
  • Personas con antecedentes familiares: si un familiar cercano ha padecido esta enfermedad aumentan las posibilidades de desarrollar un cáncer de colon. Esto no significa que se vaya a padecer la enfermedad necesariamente, ya que el 90% de los casos no tienen antecedente familiar, pero es una medida preventiva básica para evitar su aparición. En este caso, está indicada a partir de los 40 años, con una periodicidad de 4 años.
  • Personas con antecedentes de pólipos: la presencia de pólipos en el colon puede indicar una predisposición a que aparezcan nuevos. Se recomienda colonoscopia anual. La periodicidad aumenta cuando se tienen resultados negativos.
  • Personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa): a partir de los 40 años con una periodicidad de 4 años.
    Existen otras pruebas para diagnosticar el cáncer de colon, pero ninguna de ellas tiene la capacidad diagnóstica y terapéutica de la colonoscopia tradicional. De hecho, si a un paciente se le ha realizado cualquier otra prueba y existe indicio de que pueda haber una lesión tumoral, para confirmar el diagnóstico se le realiza una colonoscopia, porque permite ver, tomar biopsias y extirpar lesiones precancerosas del colon y recto.
  • “Es la prueba reina en la prevención y diagnóstico precoz del cáncer de colon. Este es el mensaje que debe quedarle muy claro a la población: una colonoscopia te puede salvar la vida. Y esto lo digo porque hay personas que entran dentro de la población de riesgo y no se la hacen por miedo al procedimiento. Sin embargo en la actualidad, se realizan con sedación y lo único molesto es la preparación previa” recalca el Dr. Guerra Flecha.
    Otras pruebas diagnósticas del cáncer de colon
    Los criterios de edad, antecedentes personales y familiares son los mismos que en el caso de la colonoscopia tradicional.
  • Test de sangre oculta en heces: Es la prueba más sencilla y barata que existe. Consiste en tomar una muestra de heces que se analizan para ver si existe sangre. A pesar de que su coste no es superior a los 3€ no está implantada en todas las comunidades autónomas dentro de los programas preventivos de cribado poblacional del cáncer colorrectal. “La presencia de sangre en las heces no es sinónimo de tener un cáncer colorrectal, ya que unas simples hemorroides pueden ser los culpables, pero un positivo en esta prueba es una forma de que el paciente acabe realizándose una colonoscopia y, por consiguiente, recibiendo un diagnóstico totalmente preciso. Sin embargo, todas las personas a las que les dé negativo no están exentas de tener un cáncer de colon, ya que las lesiones precancerosas o cánceres incipientes no siempre producen sangrado” apunta el especialista de CMED.
  • Cápsula endoscópica colónica: al igual que la colonoscopia tradicional requiere una preparación previa para poder ver el colon y el recto en toda su extensión. Está indicada en aquellos pacientes que, por el motivo que sea, no quieren realizarse la colonoscopia tradicional. También en aquellos casos en los que está contraindicada la sedación, pacientes de riesgo y aquellos en los que no es posible la realización de una exploración completa del colon mediante colonoscopia tradicional.
  • Colonoscopia virtual: Permite ver el colon en 3D sin necesidad de sedación al no ser doloroso, aunque también requiere de preparación del colon previa. Está indicada en aquellos casos en los que no se puede realizar una colonoscopia tradicional o la utilización de una cápsula endoscópica colónica debido a que existen estrecheces (estenosis) en alguna parte debido a un tumor o pólipo o bien el paciente presenta divertículos.
    Estas pruebas pueden detectar un lesión, un pólipo o un cáncer, pero tienen el hándicap de que sólo permiten ver, no actuar. Son el complemento necesario a la colonoscopia tradicional, ya que gracias a esta tecnología el número de personas sobre las se puede hacer prevención del cáncer colorrectal aumenta.
    Factores de riesgo a evitar para prevenir el cáncer de colon
  • Alimentación: dieta rica en grasas, carnes rojas y alimentos ultraprocesados y pobre en fibra. Múltiples estudios han demostrado que el consumo de fibra (fruta y verdura) y alimentos ricos en calcio y Vitamina D (lácteos, frutos secos, legumbres, pescado azul), actúan como protectores frente al cáncer de colon.
  • Alcohol y tabaco: facilitan el desarrollo de pólipos en la mucosa del colon. Aunque tienen un origen benigno, con el paso del tiempo tienen una alta capacidad de malignizarse y convertirse en un cáncer de colon si no son extirpados a tiempo.
  • Sedentarismo y obesidad: aumenta la incidencia de diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer de colon.

Existen otras pruebas para diagnosticar el cáncer de colon, pero ninguna de ellas tiene la capacidad diagnóstica y terapéutica de la colonoscopia tradicional. De hecho, si a un paciente se le ha realizado cualquier otra prueba y existe indicio de que pueda haber una lesión tumoral, para confirmar el diagnóstico se le realiza una colonoscopia, porque permite ver, tomar biopsias y extirpar lesiones precancerosas del colon y recto.

“Es la prueba reina en la prevención y diagnóstico precoz del cáncer de colon. Este es el mensaje que debe quedarle muy claro a la población: una colonoscopia te puede salvar la vida. Y esto lo digo porque hay personas que entran dentro de la población de riesgo y no se la hacen por miedo al procedimiento. Sin embargo en la actualidad, se realizan con sedación y lo único molesto es la preparación previa” recalca el Dr. Guerra Flecha.

Otras pruebas diagnósticas del cáncer de colon

Los criterios de edad, antecedentes personales y familiares son los mismos que en el caso de la colonoscopia tradicional.

  • Test de sangre oculta en heces: Es la prueba más sencilla y barata que existe. Consiste en tomar una muestra de heces que se analizan para ver si existe sangre. A pesar de que su coste no es superior a los 3€ no está implantada en todas las comunidades autónomas dentro de los programas preventivos de cribado poblacional del cáncer colorrectal. “La presencia de sangre en las heces no es sinónimo de tener un cáncer colorrectal, ya que unas simples hemorroides pueden ser los culpables, pero un positivo en esta prueba es una forma de que el paciente acabe realizándose una colonoscopia y, por consiguiente, recibiendo un diagnóstico totalmente preciso. Sin embargo, todas las personas a las que les dé negativo no están exentas de tener un cáncer de colon, ya que las lesiones precancerosas o cánceres incipientes no siempre producen sangrado” apunta el especialista de CMED.
  • Cápsula endoscópica colónica: al igual que la colonoscopia tradicional requiere una preparación previa para poder ver el colon y el recto en toda su extensión. Está indicada en aquellos pacientes que, por el motivo que sea, no quieren realizarse la colonoscopia tradicional. También en aquellos casos en los que está contraindicada la sedación, pacientes de riesgo y aquellos en los que no es posible la realización de una exploración completa del colon mediante colonoscopia tradicional.
  • Colonoscopia virtual: Permite ver el colon en 3D sin necesidad de sedación al no ser doloroso, aunque también requiere de preparación del colon previa. Está indicada en aquellos casos en los que no se puede realizar una colonoscopia tradicional o la utilización de una cápsula endoscópica colónica debido a que existen estrecheces (estenosis) en alguna parte debido a un tumor o pólipo o bien el paciente presenta divertículos.
    Estas pruebas pueden detectar un lesión, un pólipo o un cáncer, pero tienen el hándicap de que sólo permiten ver, no actuar. Son el complemento necesario a la colonoscopia tradicional, ya que gracias a esta tecnología el número de personas sobre las se puede hacer prevención del cáncer colorrectal aumenta.
    Factores de riesgo a evitar para prevenir el cáncer de colon
  • Alimentación: dieta rica en grasas, carnes rojas y alimentos ultraprocesados y pobre en fibra. Múltiples estudios han demostrado que el consumo de fibra (fruta y verdura) y alimentos ricos en calcio y Vitamina D (lácteos, frutos secos, legumbres, pescado azul), actúan como protectores frente al cáncer de colon.
  • Alcohol y tabaco: facilitan el desarrollo de pólipos en la mucosa del colon. Aunque tienen un origen benigno, con el paso del tiempo tienen una alta capacidad de malignizarse y convertirse en un cáncer de colon si no son extirpados a tiempo.
  • Sedentarismo y obesidad: aumenta la incidencia de diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer de colon.