Medidas preventivas para evitar los ictus

El ictus es la principal causa de discapacidad en el mundo y la segunda de muerte, con datos superiores a los fallecimientos por causa del cáncer.

Queremos compartir con vosotros algunas importantes medidas preventivas aportadas por el neurólogo Francisco Gilo, ya que en nuestro compromiso de seguir tratando con eficacia las secuelas que deja este trastorno cerebral, también es verdad que siempre es mejor prevenir que curar, y la medicina hiperbárica tiene esas dos características, la prevención y la curación de nuestros pacientes.

Medidas preventivas

– Control regular de la presión arterial: las arterias sometidas a presiones altas tienden a deteriorarse, endureciéndose y engrosándose, lo que favorece su oclusión. “La obstrucción de una arteria que produce un infarto cerebral puede ser debida al deterioro de las paredes de una arteria del interior del cerebro”.

– Medicación en caso de fibrilación auricular: la fibrilación auricular es el tipo de arritmia cardiaca más frecuente (en España la padecen más de un millón de personas y cada año se diagnostican 100.000 nuevos casos, según la Fundación Española del Corazón). “Esta patología impide una contracción efectiva de las aurículas del corazón. La medicación con anticoagulantes evita que la sangre forme coágulos al remansarse en las aurículas del corazón. Coágulos que pueden viajar hasta las arterias cerebrales provocando una obstrucción y, por ende, un ictus isquémico”.

– Control de la arterioesclerosis: Cuando las paredes de las arterias carótidas, que son las principales arterias que aportan la sangre al cerebro, se engruesan de manera significativa por la arterioesclerosis (acumulación de ateromas en arterias como las carótidas), puede recurrirse a su limpieza quirúrgica o a la implantación de una prótesis tipo stent. De este modo se restablece un flujo sanguíneo adecuado en su luz y se previene la aparición de un ictus.

– Control efectivo de la diabetes: uno de los efectos que provoca la diabetes es el daño arterial. Además, los pacientes con pre-diabetes (con resistencia anormal a la glucosa o resistencia a la insulina) tienen aumentado el riesgo de enfermedad arterioesclerótica. “Por otra parte, en ambos grupos, la hiperglucemia está asociada a mayores daños cerebrales cuando se produce un ictus”.

– Control del uso de anticonceptivos y terapia hormonal postmenopáusica: las hormonas externas que contienen estos tratamientos favorecen la coagulación de la sangre y, por tanto, de la formación de trombos que pueden llegar al cerebro y otras regiones del cuerpo como los pulmones.

– Precaución con las manipulaciones cervicales: éstas son una causa frecuente de ictus en personas jóvenes por un mecanismo denominado disección arterial. “Es la rotura de la pared de una arteria principal del cuello que estaba previamente sana, lo que genera una alteración del flujo que repercute en el cerebro”.

– No al consumo de drogas como la cocaína: tienen un efecto vasoconstrictor. Esto conduce a una excesiva contracción de la musculatura de las paredes de las pequeñas arterias del cerebro, favoreciendo su cierre y la resultante isquemia.

– Evitar la hipercolesterolemia: los altos niveles de colesterol LDL (popularmente conocido como colesterol malo) hacen que esta grasa se instale en las paredes arteriales formando placas que obstruyen las arterias vasculares pudiendo provocar un ictus isquémico. “La hipercolesterolemia puede ser provocada, principalmente, por dos factores: la herencia genética y una mala alimentación. Por este motivo, es recomendable llevar una alimentación basada en la dieta mediterránea y ejercicio físico. En algunos casos, es necesario recurrir a medicación (estatinas), que siempre debe ser prescrita por un especialista” asevera el responsable de la Unidad de Ictus.

– Consumo moderado de alcohol y no al tabaco: incluso los fumadores pasivos se ven afectados por un deterioro a nivel arterial.

Esperamos poder seguir en ayudando con nuestros tratamientos, no duden en poneros en contacto con nuestra clínica