Nina Subbotina autora del libro “La cámara hiperbárica: ciencia, no milagro”

“La cámara hiperbárica: Ciencia, no milagro”, es una exposición en lenguaje popular de las principales aplicaciones de la oxigenoterapia hiperbárica, sus técnicas y resultados.

La investigación plasmada en el manuscrito es un óptimo informe para personas que padecen de las patologías allí descritas, profesionales sanitarios y buceadores deportivos.

Según testimonios, el libro de la Dra. Subbotina viene a ser una guía útil para médicos y personal de salud, asimismo otorga información para que muchos pacientes conozcan las posibilidades de curación de la terapia de oxígeno hiperbárico y analicen junto a sus médicos sobre ella. 

La cámara hiperbárica se popularizó en la primera mitad del siglo XX por su éxito en el tratamiento de la enfermedad del buceo, a veces letal. No fue hasta la segunda mitad del siglo que se comenzó a utilizar en distintas patologías: gangrena gaseosa, intoxicación por monóxido de carbono, necrosis por radiación, quemaduras, pie diabético y traumas graves.

En la actualidad se aplica experimentalmente en el tratamiento de la parálisis cerebral, el autismo, la esclerosis múltiple y como anticancerígeno. En ese libro la Dra. Subbotina sólo describe tratamientos refrendados por la “medicina basada en la evidencia”, práctica que requiere la integración de datos clínicos individuales con la mejor evidencia derivada de investigaciones sistemáticas. 

Las terapias explicadas en este fascículo evidencian el estado actual de conocimientos en la especialidad. El principio físico y biológico en que se basa la cámara hiperbárica es simple y sólido. La principal función del sistema circulatorio es llevar a cada célula del organismo, a través de la sangre, el oxígeno absorbido en los pulmones. 

La cámara hiperbárica permite llevarles oxígeno en mayor cantidad. Lo hace aprovechándose de una ley física: los gases se disuelven en mayor proporción en un líquido si están bajo presión. El líquido es la sangre o plasma; el gas a disolver es el oxígeno que se respira dentro de la cámara, directamente o mediante máscara; la mayor presión se consigue bombeando hacia la cámara hermética oxígeno o aire. Las células asfixiadas por la falta de oxígeno, debido por lo general a problemas circulatorios, se recuperan. 

Quizás la mejor prueba de la eficacia del método hiperbárico es que los servicios sociales y seguros de salud de muchos países pagan por tratamientos hiperbáricos. En Estados Unidos se reconoce oficialmente la cámara hiperbárica para: embolismo aéreo o gaseoso; intoxicación por monóxido de carbono; intoxicación por monóxido de carbono complicado por cianuro; gangrena gaseosa (mionecrosis clostridial); trauma por aplastamiento, síndrome compartimental y otras isquemias agudas; enfermedad por descompresión; cicatrización de heridas refractarias; anemia excepcional, absceso intracraneal; infecciones necrotizantes de tejidos blandos; osteomielitis (refractaria); necrosis por radiación; injertos y colgajos en riesgo y quemaduras térmicas. 

La medicina hiperbárica tiene un espacio bien ganado en la medicina moderna, como lo demuestran más de 8,000 cámaras hiperbáricas en el mundo, decenas de organizaciones profesionales en la especialidad, y profusión de investigaciones, libros y artículos científicos sobre la materia. 

“Más importante: infinidad de personas que agradecen su cura a este tratamiento no invasivo ni doloroso”.

Nina Subbotina, autora del libro, es doctora en Medicina, especialista en medicina hiperbárica. Trabajó durante ocho años en el Servicio de Medicina Hiperbárica del Sanatorio Modelo Quilmes, provincia de Buenos Aires, y desde 1998 es directora del Centro de Medicina Hiperbárica Buenos Aires.

Ha publicado numerosos trabajos sobre aplicaciones clínicas de la oxigenoterapia hiperbárica, y es autora de Medicina Hiperbárica, primer libro científico sobre la especialidad escrito en español.

Es miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Medicina Hiperbárica y Actividades Subacuáticas, representante de la Red Nacional de Cámaras Hiperbáricas (Argentina), y miembro titular de Undersea and Hyperbaric Medical Society (USA).