OXÍGENO Y FERTILIDAD FEMENINA

Nunca me apuntaré a ninguna fila que acabe dividiendo las expectativas del resto de los mortales. La Historia está para respetarla y recordarla. Sin obsesiones, pero con la tranquilidad de aplicar nuestra memoria colectiva, a una realidad que no acaba de sucumbir ni en el primer mundo. Nadie puede dar la espalda a lo que ha ocurrido con la historia de la infertilidad. Siempre, con categoría de injusticia, es la MUJER la que padece las miradas inquisidoras de una sociedad paleta de hoy, ridícula y castrante de ayer, y que mañana nos igualará. ¿De dónde viene la infertilidad? ¿Sólo es infértil la MUJER? Mucha es la casuística y documentación que acompaña a relatos de hombres infértiles que no dejaron a sus mujeres ser madres. Y, estas líneas de reflexión, hacen que muchas de las heridas y relatos que he escuchado en mis años de ejercicio profesional, queden redimidas. ¡Por ellas, por vosotras!

La infertilidad en una pareja produce ansiedad, falta de confianza, y, puede desencadenar en una locura retroalimentada. Si es cierto que no existen métodos efectivos en todos los casos, pero sí aplicación de técnicas que tienen que ver con el OXÍGENO a PRESIÓN.

Una sexta parte de las parejas del mundo tienen problemas de fertilidad tanto femenina como masculina.

El diagnóstico más frecuente que presentan las mujeres es la RECEPTIVIDAD ENDOMETRIAL; dicho de otra forma, la capacidad del útero para nutrir y proteger al huevo recién formado tras la fecundación. Es muy frecuente que tras la transferencia de huevos al útero, muchos de estos no logren implantarse en el ENDOMETRIO –nombre con el que se denomina la membrana mucosa que recubre la parte interna del útero-. Y, como consecuencia aparece la hemorragia menstrual, como signo de fallo de implantación. Varios factores se han identificado como responsables de la calidad del ENDOMETRIO; el primero podría ser, la anatomía del útero, estado hormonal el segundo, y el más importante, el OXÍGENO y la sangre que irriga este órgano.

Con el propósito de mejorar el aporte de sangre al útero se han ensayado medicamentos pero con escasos resultados hasta ahora. Se han utilizado vasodilatadores con resultados poco esperanzadores, y a la larga insignificantes.

El aportar oxígeno a las células que se dividen con mucha rapidez, y que a su vez son metabólicamente muy activas, debería ser favorable para su desarrollo -células endometriales-. Solamente un ENDOMETRIO sano es capaz de anidar el huevo humano. Además, la oxigenación del útero adecuada permite que no existan contracciones de la musculatura lisa uterina, que pueden interferir en la implantación del huevo en ése órgano.

La aplicación de OXÍGENO HIPERBÁRICO consigue una buena calidad de ENDOMETRIO, y una adecuada oxigenación e irrigación de su región interna. Por lo tanto, sí la receptividad endometrial está condicionada por una adecuada oxigenación e irrigación, entonces, el OXÍGENO HIPERBÁRICO resulta muy útil. No todo está perdido. El OXÍGENO ayuda a regenerar nuestros tejidos, y ayuda en la mejor alimentación de todas las células.

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